PAPEL COMERCIAL DE LA MARCA DE
FABRICA
Para el consumidor. Le proporciona
información, garantía y seguridad de calidad y nivel de satisfacción; le
permite reconocer el producto con rapidez en el lineal y su existencia en la mayoría
de puntos de venta se traduce en un ahorro de tiempo en su búsqueda. Por otro
lado, las marcas y su imagen permiten al consumidor comparar productos que
ofrecen, aparentemente, lo mismo.
Es importante señalar que, en muchas ocasiones, el consumidor adquiere un
producto más por sus atributos y prestaciones, que por el valor simbólico que
la marca le transfiere. Son marcas que responden a necesidades psicológicas de
afirmación personal y social.
En cuanto al precio no hay sorpresas, las marcas garantizan un nivel de
satisfacción, una seguridad de calidad y un valor simbólico, por lo que los
consumidores están dispuestos a pagar mayor precio que el que pagarían por un
producto similar pero desprovisto de esta garantía, seguridad y valor
simbólico.
Desventajas del consumidor ante la
marca:
Un producto con marca suele tener un precio más elevado ya que ese producto
tiene que realizar una gran inversión en publicidad y promoción.
Al existir un número elevado de marcas para un mismo producto se dificulta la
elección de compra.
Para el distribuidor. -
Las marcas e fábrica han permitido el desarrollo de nuevas formas de
distribución como los Cash and Carry (autoservicios en el que se sirve el
minorista). Los productos con marca de fabricante están prevendidos por todo el
esfuerzo comercial y comunicacional que sus propietarios realizan para su
introducción, mantenimiento y desarrollo en el mercado, no precisan de
argumentaciones para su venta. La facilidad de venta de estos productos reduce
el número de vendedores y los gastos de gestión, reducción que se traduce en un
mejor servicio que genere fidelidad. Su precio es fijo, dejando al distribuidor
un margen inferior, que el que obtiene con sus propias marcas. Pero lo compensa
por la rotación de existencias que estas marcas de fábrica le proporcionan. La
demanda de este tipo de marcas suele estar estabilizada, lo que permite al
distribuidor una previsión más exacta de los servicios de suministro para la
reposición de mercancías.
Para el fabricante. -
Las marcas las hacen los fabricantes pero, para mantenerlas sintonizadas con el
gusto de los consumidores, hay que apoyarlas. La aplicación de una correcta
política de marca posibilita la creación de un mercado propio integrado por
consumidores fieles a lo que la marca les ofrece. La marca ha de ser única,
basada en una cualidad, tangible o intangible, que la diferencie de las de la
competencia y resulte ser relevante y significativa para los públicos a los que
se dirige.
La venta con marca le impone invertir en publicidad a lo largo del tiempo, para
crear primero la marca y después mantenerla presente en la mente de los
consumidores de forma actualizada. Debe fijarse una estrategia y mantenerla con
coherencia a lo largo del tiempo, para lograr una personalidad sintonizada con
el público. La marca se convierte en un prevendedor por el deseo que crea y por
las expectativas que promete satisfacer.
La marca obliga al fabricante a
dar al producto una continuidad y una cierta universalidad. Le obliga a
evolucionar tecnológica y socialmente, pendiente del mercado, de sus
características y necesidades, por lo que constantemente deberá vigilar la
situación de su producto en relación con el consumidor. Asimismo, deberá
prestar atención constante al precio, impuesto sobre todo en periodos de fuerte
competencia, y garantizar la devolución de la mercancía deteriorada, así como
ofrecer servicios de pre y post venta.
Razones Por Las Cuales No Se
Usan Marcas
La propiedad de una marca supone dos responsabilidades:
Promover la marca.
Mantener una calidad constante de la producción.
Muchas firmas no ponen marca a sus productos, porque no pueden o no quieten
asumir tales responsabilidades.
Hay productos que no tienen marca porque no es posible diferenciarlos
físicamente de los de otra empresa. Ejemplo: los ganchos para tender la ropa,
los clavos y las materias primas (carbón, algodón y trigo). La naturaleza
perecedera de productos como las frutas y verduras frescas tiende a desalentar
el empleo de marcas. Sin embargo, macas tan conocidas en Estados Unidos como
los tomates y piñas DOLE y los plátanos CHIQUITA demuestran que las marcas
pueden utilizarse exitosamente incluso con productos agrícolas perecederos.